¿Por qué los quiroprácticos te echan la bronca sobre tu postura?

Es un tema recurrente para los quiroprácticos: las malas posturas.
¿Por qué insistimos, por qué es tan importante?

No prestamos mucha atención en nuestras posturas:»¿Por qué voy a corregirlo? No me causa dolor.»
¡No es porque no tienes dolor en el momento que no hay consecuencias en tu cuerpo! Las malas posturas afectan al cuerpo. La realidad es que son un estrés físico, como los golpes, caídas y accidentes. Mientras que estas últimas se desarrollan en unos segundos con un dolor fuerte, las malas posturas se desarrollan durante varias horas cada día (y en numerosos años) con poco o ningún dolor.
Sin embargo, dañan los tejidos del cuerpo, lento pero seguro. El cuerpo compensa al momento, y no nos damos cuenta. Y meses e incluso 10 o 20 años después, un dolor aparece. Generalmente como dolor de cuello, lumbalgias, hernia discal…
«Hace unos días que tengo este dolor, pero no he hecho nada» Mientras que hace años que se va desarrollando el problema.

Ahora que sabes los problemas que puedes tener con estas malditas malas posturas, ¡puedes actuar antes!
Mejor prevenir que lamentar, ¿no piensas?

  1. Como levantar un peso.
    Que sea para una mudanza, las compras de la semana o los niños, levantar de manera correcta un peso es un primer paso para una buena postura.
  2. Frente al ordenador
    Muchas personas trabajan frente al ordenador. ¡Pueden estar horas sentadas! Es por eso que la postura es importante para evitar los dolores de cuello, hombro, brazo, o lumbalgia…
  3. Para dormir
    Normalmente, dormimos una media de 8 horas. Durante este tiempo, el cuerpo recupera del día. Pero como puede si tenemos malas posturas, ¡los tejidos comprimidos no pueden regenerar bien!
    Olvídate de dormir boca abajo, toda la columna esta torcida. Está bien dormir boca arriba, pero lo mejor es de costado, con las rodillas al mismo nivel para evitar una rotación de la pelvis, y la cabeza recta con una almohada adaptada. La altura de la almohada debe estar del tamaño entre tu oreja y tu hombro, para que tu cabeza este recta.